19.3.09

El sentido de la vida y las cosas en el mundo.

Acerca de “Asi es la vida”, de Andres Aizicovich.


En un momento estoy caminando y luego no. O en el mismo momento, ya no estoy caminando. Si podría fraccionar el tiempo en pequeñísimas partes, muy muy pequeñas, descubriría que en cada una de esas unidades de mi camino estoy en calma, inmóvil.
En cámara muy lenta, estoy detenido en el instante exacto en el cual estoy por dar el siguiente paso.
Porque en el mismo intervalo que mi cerebro piensa a mi cuerpo moverse, estoy unido a la armonía colectiva que mece la tierra y que no conduce a ninguna parte, ni tendría porque hacerlo. Como las hojas de un árbol batidas por el viento, no soy yo el que se mueve: es la corriente de la tierra que en su orbita me arrulla.
El movimiento no existe.
Es la arquitectura de mi pensamiento lo que me permite marchar por un deseo extraordinario de moverme. 
De la misma manera, las pinturas de Andrés Aizicovich retratan colosales artefactos inmóviles que nada mueven. Pero nada es una manera informal de describir un conjunto vacío. Aizicovich, en cambio, pinta como un enciclopedista la nada: nada que se mueve entre vacíos y da sentido a la vida.
Y opone ese vacío a otras fuerzas, como el calor y el frío, las tormentas, los fenómenos socio – políticos y los motores de búsqueda de Internet que indagan, pero tampoco se mueven.
Y los tensiona en planos de color hasta que declaren como funciona la vida. Porque sus pinturas son experimentos mentales, escenarios hipotéticos para auxiliarse a revelarnos su razonamiento sobre el sentido político y sensible de la Historia Universal.
¿Es el calentamiento global, que derrite los hielos polares, una inmensa fabrica de agua oceánica?Ayer vi una chica con una pierna mas corta que la otra.¿Qué pavorosa armonía universal me permite tener mis dos piernas en perfectas condiciones? ¿Está escrita en mi providencia alguna suerte de fatalidad que compensará esta buena estrella?Uno de nosotros va a sufrir. Para que uno de nosotros sea feliz alguien tiene que estar sufriendo en alguna parte. Parece un disparate, pero tiene lógica. Una especie de equilibrio cruel, pero sensato.Aizicovich formula en su obra una ecuación donde leer el sentido de la existencia. Pinta el mundo como un gigantesco perpetuum mobile, un artefacto teórico cuyo mecanismo de funcionamiento eterno formule la pregunta correcta para revelar como actúa la vida.Sus cuadros son objetos tan imposibles como la respuesta a sus dudas.Se mueven, pero no.Entonces Andrés se pregunta sobre la termodinámica y manifiesta en sus pinturas que el mundo se agita por conflictos, que una revolución existe por contrastes y que, en estos binomios, reside la naturaleza de la creación. Porque proporcional al amor que sentimos es el terror a perder el objeto de nuestros desvelos. Y la creación, en cualquier caso, es un acto de amor. Y la vida y las obras de arte no son respuestas de nada.











7 observaciones :

Justine dijo...

Se mueven, pero no.. equilibrio cruel, pero sensato.
Dos grandes lógicas, a veces i-lógicas revestidas de mas lógica aún.
La creación es acto de amor, y la vida y las obras de arte no son respuestas de nada, no es esa su función. Y no es que necesariamente enarbole la bandera del arte por el arte. Es que la obra artística nos pone en contacto con la trascendencia, es puente entre un lado y el otro.
David, gran gusto visitarte.
Abracísimo

evangelina cipriani dijo...

me encanta este encuentro Nahon Aizicovich

mario scorzelli dijo...

El mundo se agita!
que inteligentes zarpados...

las pinturas son bellas y el texto dice la verdad.

onecha dijo...

hermoso texto para andrés
cheers

David Nahon dijo...

gracias!

Lucía dijo...

Muy buen artículo!

David Nahon dijo...

gracias lucia!

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muchas gracias.