29.9.08

Siempre se dibuja lo mismo.








Nadie va a cambiarle la vida a nadie con una obra de arte, ni siquiera va a modificar la esencia del objeto mismo retratado, ni la propia. Fundamentalmente porque no es tarea del arte. El arte solo debe intentar recrear un mundo donde las cosas sucedan o al menos sean posibles.
El arte debería, en todo caso, modelar la realidad para construir otra.


Necesitamos convertirnos en buenos y mejores trabajadores pensadores de arte.



Siempre se dibuja lo mismo.
Mis padres dibujaron una casa y un árbol y un sol, yo también, solo que distinto y después.
Mi padre decidió ser albañil, yo decidí seguir dibujando casas, árboles y soles.
Mi madre decidió ser peluquera, yo decidí agregarle un cielo y césped a la casa, al árbol y al sol.

Entonces de niño dibujaba soles y árboles, copiaba la naturaleza, la transcribía para desencriptarla de esa fascinación que me producía. La imitaba hasta el cansancio para poder transponer el primer paso. El segundo paso es la palabra.
El primer paso es pensamiento, pero es necesario transcurrir naturaleza para arribar a pensamiento.
Porque es posible que una obra de arte tan solo "sea" en tanto pensamiento, y que luego se transforme en algún tipo de traducción material para otro.
Y porque de ser así, cualquier manifestación física de una obra seria una reproducción.
(Es posible que si fuéramos seres telepáticos las obras de arte jamás tendrían dimensión física)

De adulto sigo practicando el dibujo.
Ahora dibujo la misma planta muchas veces y nunca es la misma planta. Tampoco soy el mismo dibujando. Cuando dibujo la planta 100 veces obtengo de la planta lo que la planta retiene para el dibujo numero 100. Puedo ser un artista que se dedico a retratar toda su vida una planta, o todo lo que la planta vivió. En ese caso soy un artista con fecha de caducidad.
Posteriormente entiendo que prescindir del detalle me ayuda a arribar a la esencia del objeto retratado
Y represento la planta apenas por su contorno. Luego por interrupción de luz entre la planta y la casa. Ilustro lo que de la planta queda en su impresión inaprensible que es la sombra, porque creo que la sombra propone donde la figura afirma. Mi planta ahora es un plano negro sobre otro blanco.
Entonces fotografío la sombra de un cerezo -por ejemplo- muchas veces.
La filmo con el sol de verano, luego la dibujo, mas tarde la pinto.
Mi cerezo ahora es un matrimonio entre esa afirmación y lo que pude transcribir de la sombra.
Mi cerezo es ahora una abstracción sensible.


Así dibujo, pinto, filmo y fotografío muchas veces la sombra,
Pero:
¿Para que intervenir en ese proceso que sucede entre el árbol, el sol y la casa, si capturar esa sustancia es imposible?
Justamente, para liberarla. Para imprimir un lienzo o un papel o una lámina fotográfica o plottear una pared con esa esencia.
Para usar su perfume, para invitar a otros a que la conozcan.
Para agregarle césped y cielo,
para proyectar ese pensamiento y confrontarlo.
Para que una afirmación deje de ser tal y se convierta en pregunta.

2 observaciones :

mechita77 dijo...

....y pensar que cuando adolescente te llevaba bizcochos para q comieras cuando no tenìas mas que tu mac, tus dibujos y la musica..nunca pensè que serian tan buen alimento para tu talento...Sos genial¡ (me salio con rima y todo ja)

Monic dijo...

no no nada de buenos trabajadores, más cortadoras de cesped
eso es lo que necesitamos
y salir a pasear en ellas
esa es la actitud
y no deberás pedir perdón por no ser feliz
Perón enseñó que descanso es bien merecido
para los trabajadores de la planta
de la república,
imitemos el ejemplo
con variaciones de la planta:
una hibiscus perfectamente florecida
donde instalar mi hamaca paraguaya de dos ambientes y medio, con baño y cocina completos.
desayunemos juntos entonces frutillas con crema sin culpas por las grasas saturadas, ellas serán nuestra felicidad y la de todos
vosotros.


uy nada nada personal no te conozco ni nada, me cope escribiendo

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muchas gracias.